Título: Lo hecho está hecho
Serie: SM Town ~ (SJ, extras SNSD F(x) & SHINee)
Parejas: KyuHae, menciones de KyuMin y EunHae (como si no fuera obvio viniendo de mi (?))
Tipo: Yaoi
Género: Lime :3 [iba a hacer lemon pero nah 8D]
Notas: Esto es basado en un sueño que tuve hace aproximadamente un mes. Yo en mi sueño soy Teuk acá (?)
Canción: Lo hecho está hecho – Shakira
♥♥♥
En la suite 16
Lo que empieza no termina
Del mini bar al edén
Y en muy mala compañía
Eran exactamente las cuatro de la madrugada y casi todos los que integran los grupos de SM estaban ahogándose en alcohol, siendo bañados por la espesa noche y abrazados por la brisa nocturna.
LeeTeuk, TaeYeon, Victoria y Jinki tenían que mantenerse sobrios -más por obligación que por algo más- sin una mísera gota de alcohol sobre el cuerpo. Ya que eran los líderes y cada uno debía cuidar de sus dongsaengs.
Pero aparte de ellos, todos estaban absolutamente borrachos. Incluso HyukJae, quien primero se opuso pero luego de dos sorbos había caído tendido en el piso riendo como desquiciado. Incluso las chicas de f(x), incluso TaeMin. Todos estaban gritando, riendo y haciendo desorden.
Y quizás por eso nadie se percató la ausencia de dos personas, quizás el alcohol les había atolondrado de tal manera que nadie se había dado cuenta que, a unos metros de esa fogata donde todos bebían como si el mundo se fuese a acabar en un minuto más, había una carpa donde dos personas lentamente iban perdiendo el control de sus actos.
Era ese sabor en tu piel
A azufre revuelto con miel
Así que me llene de coraje y me fui a caminar por el lado salvaje
Pensé "no me mires así"
Ya se lo que quieres de mi
Que no hay que ser vidente aquí
Para un mal como tu no hay cuerpo que aguante
Donghae yacía sobre el cuerpo de KyuHyun, lamiendo y tocando cada centímetro de piel que encontraba a su alcance. La polera del mayor perdida en alguna parte de ese desastre que dejaban y el menor con su camisa desabrochada, a punto de desprenderse de su cuerpo.
KyuHyun por su parte acariciaba la ardiente piel de la espalda del más bajo, creando figuras amorfas con las yemas de sus dedos en la piel desnuda del otro, dejándose hacer por el mayor.
La temperatura subía con cada toque, comenzaban a ahogarse lentamente pero para ellos eso era lo de menos teniendo la piel del otro para seguir sucumbiéndose en aquel peligroso juego.
Sus labios volvieron a encontrarse una y otra vez, de forma salvaje y descontrolada. Ahora sus cuerpos cada vez más cerca, sin casi ninguna prenda que les impidiera un contacto directo con la piel del otro.
Lo hecho está hecho
Volví a tropezar
Con la misma piedra que hubo siempre
Se siente tan bien todo lo que hace mal
Y contigo nunca es suficiente
Perdieron la cuenta de cuantas veces KyuHyun había entrado en el cuerpo de
Donghae, perdieron la cuenta de cuantas veces se habían besado, de cuantas veces KyuHyun se había corrido dentro del menor, de cuantas veces Donghae había hecho lo mismo entre sus cuerpos.
Perdieron la noción del tiempo y espacio y no notaron como el sol se acercaba sigiloso por entre las montañas, como los únicos que seguían despiertos eran ellos.
Donghae se acurrucó en el pecho del más alto y suspiró trabajosamente, cerrando los ojos y dejando caer unas pequeñas lágrimas.
“¿Por qué se siente tan bien todo lo que hace mal, Kyuhyun-ah?”
Como fueQue pasoEsa nocheImpacienteNo puede ser nada normalAcabar eligiendo tan malEn materia de hombres soy toda una experta siempre en repetir mis erroresNo hay ceguera peor Que no querer mirar
Cuando te guardabas el anillo dentro del bolsillo y dejarlo pasar
“No lo sé hyung” contestó KyuHyun algo apenado al aclarar un poco su mente, el efecto del alcohol evaporándose de su cuerpo, dejándole lugar a la culpa de haber engañado a SungMin –otra vez, por cierto- con DongHae.
Porque nunca podían controlarse, la atracción que sentían el uno al otro era demasiado fuerte. Era como si sus cuerpos tuvieran imanes que les mantenían conectados, atrayéndose el uno al otro, incitándose a pecar una y otra vez. Hundiéndose en el mismísimo infierno y a la vez actuando como si a ninguno le importara mucho.
DongHae comenzó a acariciar el torso húmedo de KyuHyun y nuevamente su alrededor se desvaneció, dejándolos a los dos caer por ese abismo de placer y pecados al que ya se estaban acostumbrando.
Nunca me sentí tan fuera de lugar
Nunca tanto se escapo de mi control
Pero todo en este mundo es temporal
Lo eres tú y lo soy yo
En eso no decido yo
Volvieron a hacerlo, ahora totalmente sobrios, por lo que el alcohol ya no tenía la culpa de tan sucio acto. Algo más preocupados por ser descubiertos, aunque era casi imposible con tal cantidad de ebrios afuera, ¿Cómo lo notarían?
“¿Kyu?” susurró SungMin despertando con un dolor de cabeza increíble, como si miles de elefantes le hubieran saltado encima. Extendió su mano a ver si lo sentía a su lado, aunque termino tocando las caderas de SunKyu por accidente (pensando que podía ser KyuHyun).
Tampoco divisó a DongHae para poder preguntarle donde estaba su novio, por lo que optó por despertar a LeeTeuk y a HyukJae.
El mayor fue a buscarlos por los alrededores mientras los dos menores aun sostenían sus cabezas con fuerza por el potente dolor.
LeeTeuk por su parte seguía buscando por ahí cerca, preocupado por si se habían perdido. Hasta que sintió extraños ruidos en aquella carpa, un movimiento constante y que comenzaba a indicarle que ocurría ahí dentro.
Se acercó y puso su oreja contra la tela impermeable de aquella tienda, escuchando exactamente lo que estaba pasando. Entre gemidos los nombres de los dos a los cuales buscaba hace minutos antes, y el movimiento de la carpa obviamente lo explicaba todo.
Comenzó a ponerse nervioso y curioso, no sabiendo que hacer en ese minuto.
Miró a su alrededor a ver si alguien se acercaba, pero al ver que nadie venía abrió sigilosamente el cierre, mirando por la pequeña abertura.
Y sí, sus pensamientos eran verídicos.
Se sonrojó y se quedó mirando un rato más, hasta sentir la voz de SungMin en su oído preguntando que había ahí dentro.
“S-Sungmin!, ven, ven, n-no están acá” dijo tomándolo del brazo, buscando automáticamente a EunHyuk para llevarlos lejos a los dos y apartarlos de lo que podía ser ver como los engañaban frente a sus propios ojos.
Por su parte, KyuHyun y DongHae alcanzaban el milésimo orgasmo de esa noche y volvían a arrepentirse. O mejor dicho, fingir arrepentimiento.
Porque los dos sabían perfectamente que eso volvería a ocurrir cada vez que se presentara una oportunidad.
KyuHyun amaba a SungMin, DongHae amaba a EunHyuk. Eso nunca iba a cambiar.
Pero siempre, siempre iban a desearse mutuamente.
Lo hecho está hecho
Volvi a tropezar
Con la misma piedra que hubo siempre
Se siente tan bien todo lo que hace mal
Y contigo nunca es suficiente
Se siente tan bien todo lo que hace mal
FIN ♥

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